ORACIÓN DE LA TARDE » Oraciones Para dar Gracias a Dios

¿Cuál es la oración de la tarde?

La oración de la tarde nos da la oportunidad de agradecer a Dios por permitirnos culminar satisfactoriamente las primeras horas del día. Dando paso a lo que nos ha dispuesto para el resto de este antes de caer la noche.

Aquí te presentamos algunas oraciones de la tarde que podrás recitar. De este modo, poder pedir que la luz de Dios nunca abandone tu vida y tus caminos se despejen. Finalmente, poder alcanzar la culminación de un día más, bajo la piadosa mirada de nuestro Señor.

En esta tarde que inicia, afirmo que Dios está presente en mi vida, en mi alma y mi hogar.

¡Oh! Mi amado rey deseo andar de tu mano en todo momento, para que mis pasos se conduzcan por el sendero correcto. No permitas que me pierda en las banalidades que hay en el mundo.

Sácame de las arenas donde me hundo y asciéndeme hasta llegar a tu gloria. Hazme como las águilas, que ya creyéndose muertas, surgen como el ave fénix desde sus cenizas.

Amado Padre mío, en esta tarde quiero pedirte que me liberes de las tristezas que puedan opacar mi alegría. Permíteme vivir eternamente en el gozo de tu amor.

También, dame la oportunidad de ser como tus discípulos y proclamar por el mundo la fuerza de tu palabra. Para que todo aquel que vive lejos de ti, conozca sobre tu infinita bondad.

Santísimo protector mío, inunda esta y todas las tardes mi hogar con tu gracia. Que el Espíritu Santo habite en ella propagando en mi familia sus dones.

Mi Señor y protector, que esta tarde culmine con buen pie. Que llegada la noche sienta en mi corazón la satisfacción de haber sentido que tu poder obró en mí.

Toca mi vida con tus manos sagradas e infunde en mí, el poder que solicito para cumplir tu voluntad.

Cristo, Rey y Redentor, derrama sobre mi y mi familia tus bendiciones y permítenos encontrarnos en casa, una vez que culmine el día. Mantennos unidos en tu amor para compartir con alegría nuestras vivencias.

Permite que mis hijos cumplan fielmente tu palabra y que sus actividades escolares y académicas se desarrollen de la mejor manera.
Que esta tarde sea bendecida para mi esposa madre y compañera fiel. Y que con su amor pueda seguir infundiendo en nosotros ese consuelo que solo las madres pueden dar.

Que en esta tarde Padre mío, yo sea el árbol en la que toda persona se refugie del cansancio y del sol abrasador del día. Que mis palabras sean el alimento espiritual que necesitan para continuar su camino.

Aparta de mí, Señor, todo mal y peligro. Y que mi retorno a casa sea tranquilo y no se entorpezca con alguna dificultad.

Jesús mío, continúo mi tarde bajo la sombra de tu amor y contigo me quedaré pues no hay mejor refugio para mí que tu amor. Amén.

Más oraciones para la tarde


Oración de la tarde para dar gracias a Dios

Mi amado Dios, en esta tarde me presento ante ti para darte las gracias. Nunca me has abandonado y tu presencia en mi vida es cada día más notoria.
Agradezco todas las bendiciones que me has dado, porque sé que solo de ti han de venir. Solo tu eres el portador de la fuerza y el poder que se necesita para lograr todo cuanto mi corazón te ha solicitado.

Santo Padre, esta tarde quiero pedirte que te quedes siempre a mi lado. Pues solo de ti proviene el poder que todo lo renueva. Esa, tu fuerza que todo lo sacude y me estimula a vencer mis pruebas.

Solo tu eres conocedor de lo que esconde mi corazón. Quiero adorarte y dignificarte, pues es mi deseo entregarme a tu sublime amor. Tus enseñanzas son para mi vida como fuentes de agua viva y por medio de ellas soy tu siervo fiel.

Proclamo tu gloria y te alabo, porque solo tú eres digno de tan altos honores. Con mis actos te venero, porque eres mi Padre y sobre ti no hay nadie más.
Misericordioso Padre mío, esta tarde me dejo en tu amor y declaro que mi devoción a ti en sincera y verdadera. Y por medio de tu ley me digno de ser cristiano, y con ello, fortifico mi alianza y prometo jamás serte indiferente.

Gracias mi eterno protector, porque esta y todas las tardes de mi vida has sanado mis heridas. Has mitigado mi cansancio permitiéndome ver las maravillas de tu bondadoso corazón y el intenso amor que sientes por mí. Amén.

Oración de la tarde para encontrar la paz

¡Oh! Amada Virgen, bendita Reina de la Paz, por medio de tu excelso amor te imploro pidas a tu hijo Jesús, que me bendiga con el don de su santísima paz.
Ora por mí, para que la paz que habite en mi interior nunca me abandone. Ni se disipe con pensamientos impuros que repriman mi alma.

Que la paz que solo proviene del amor de Cristo Jesús penetre en el seno de mi hogar. Que en cada miembro de mi familia se acreciente, para que conozcan las maravillas de tu hijo.

¡Oh! Mi Señor y redentor, hermano mío que así me llamas.

Tu que eres nuestro Príncipe de la Paz, me presento ante ti en esta tarde, tomado de la mano de María nuestra bendita Madre.

Quien comparte contigo el trono y también la proclamamos como Reina de la Paz.

Te imploro con mi corazón humillado rebozando de la bondad de María, para que inundes mi vida con un poco de esa paz que tú tienes para dar.
Dame esta tarde y todas las tardes de mi vida ¡Oh! Mi amado Jesús, el infinito amor que proviene de tu piadoso corazón.

Infunde tu paz a todos los hombres y mujeres del mundo. Para que así vivamos en completa armonía y amándonos los unos a los otros como es tu deseo.

¡Oh! Dios Padre, tú que diste a tu hijo para salvarnos del pecado. Concédeme en esta tarde la bendición de tener en mi vida una paz plena y eterna. Y permíteme a través de ella sentirme aún más cerca de ti. Amén.

Oración para las tres de la tarde

Mi Señor y Redentor, tú que eres todo misericordia y bondad eterna. Esta tarde en la justa hora de tu muerte, me presento ante ti para pedirte tu sagrada protección y salvación.

Concédeme Señor, por medio de tu sangre derramada, se infunda en mi vida toda tu piedad. Y que por tu voz yo pueda ser salvo ante los ojos del Padre.

Mi amado Jesucristo, escucha con atención y compasión a este tu siervo que te aclama y solicita de ti tu sagrada benevolencia.

Purifica mi vida y limpia mis miserias, se la fuerza que necesito para ascender hasta donde tú estás y ser digno de compartir tu gloria.

En esta hora de la tarde, en el que tu santísima Madre sufrió el dolor de tu muerte, suplico intercedas por mí. Y por medio de su amor infinito, me permitas aumentar mi fe y cumplir fielmente tus mandamientos.

Que se cumpla en mi vida tu santa voluntad, y en mi muerte sea digno de ser absuelto de mis pecados.

Salvador mío, se mi amparo ante los males del mundo. Y con tu omnipotente misericordia aleja a mis enemigos, para que en santa paz pueda esperar tu gloriosa venida. Amén.


Quizá te interese:


¡Comparte!


Deja un comentario